La literatura precolombina: el Popol Vuh, el Rabianal Achí y la poesía náhuatl y quechua. Por Doris Melo

 

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La literatura indígena precolombina: el Popol Vuh, el Rabianal Achí y la poesía náhuatl y quechua

Por Doris Melo Mendoza.

 

 

El corpus multilingüístico que llamamos hoy literatura indígena precolombina nació de ese plantearse las cuestiones religiosas y filosóficas más profundas del ser creado frente a sus creadores. También podría estar animado por una intención moralizante o pedagógica para guiar la conducta de la masa.

La literatura española no es la primera manifestación literaria que se produce en América, no viene a llenar un vacío, sino a sustituir (o someter) otros sistemas de símbolos e imágenes culturales considerablemente evolucionados; tal sustitución es el fenómeno clave de la dependencia cultural que impone el sistema colonial.

 

Esos sistemas indígenas tuvieron como centros la civilización azteca, maya y quechua. En estas tres culturas la literatura tenía un fuerte aliento colectivo y cumplía su función dentro de un contexto más vasto, en que lo esencial era conservar la memoria de ciertos hechos, personajes o imágenes.

 

El mundo precolombino mantuvo sus expresiones literarias estrechamente ligadas a las necesidades de la comunidad, definidas e interpretadas por las castas o clases que ejercían el poder político; las actividades creadoras eran también una manifestación de los intereses del estado. Es por esta razón por la cual las literaturas precolombinas son anónimas. De la azteca, apenas se ha salvado el nombre de Nezahualcóyolt, el rey poeta de Texcoco.

Las literaturas precolombinas fueron ágrafas. Los aztecas sólo alcanzaron sistemas pictográficos o jeroglíficos de representación. Hubo formas de anotación o registro simbólico pero ninguno constituye un sistema de escritura propiamente dicho. Son formas básicas de grafía o escritura preliteral, a las que Derridá se refiere cuando afirma que los pueblos que no saben escribir nunca carecen de cierto tipo de escritura.

 

Por otro lado, la literatura maya más representativa es la historia o crónica cosmogónica. El principal interés de este pueblo parece haber sido el de explicar sus orígenes mediante fábulas, mitos y símbolos, y de dejar el registro de su historia como una civilización fundadora de un estricto orden social, político y religioso.

 

El Popol Vuh es el libro capital maya en lengua quiché y uno de los grandes libros de la humanidad, cuyo valor antropológico, histórico, filosófico y literario es comparable al de otros grandes libros sobre la génesis de los pueblos antiguos. El Popol Vuh o Libro del Consejo contiene las más antiguas cosmogonías, mitos e historias que constituyen el fundamento del pueblo quiché, pero fue escrito después de la conquista, como puede corroborarse por la s numerosas interpolaciones cristianas que presenta. La obra se conoció sólo a comienzos del siglo XVIII, gracias al casual hallazgo de un manuscrito en Chichicastenango (posiblemente escrito entre 1554 y 1558) que hizo el padre Francisco Ximénez, quien transcribió y luego tradujo al castellano el texto. El manuscrito original desapareció.

Aunque algunos lo atribuyen a un indio quiché llamado Diego Reynoso, parece más razonable considerarlo sólo un copista entre muchos otros pertenecientes a la alta clase sacerdotal maya, sabios que heredaron los secretos de su antiguo cultura.

El material reunido en el libro es heterogéneo y una estructura con secuencias cuya lógica interna no siempre es fácil de reconocer. El investigador norteamericano Munro S. Edmonton lo ha distribuido en 97 capítulos que giran alrededor de las cuatro distintas creaciones del mundo en una sucesión cíclica de destrucciones y renacimientos.

El Popol Vuh ofrece un testimonio de las creencias y leyendas sobre el origen quiché y del temprano proceso de mestizaje que esa cultura sufrió en la evangelización española. Al traducirlo y comentarlo, el padre Ximénez no desaprovechó ninguna oportunidad para acercar la teología quiché a la religión cristiana. Lo que tiene claramente origen indígena es la concepción dual del mundo divino los dioses creadores son generalmente parejas que corresponden a dualismos observados en el mundo natural (sol y luna, luz y tiniebla, hombre y mujer). Pese a que el valor del libro es sobretodo antropológico, la belleza lírica y la grandeza de visión que encontramos en varios pasajes le otorgan un alto valor literario.

 

El Popol Vuh ha ejercido un poderoso influjo en la imaginación y el pensamiento mítico hispanoamericano de este siglo, y ha dejado visibles huellas en la obra de escritores como Miguel Ángel Asturias, traducido a muchas lenguas, ha estimulado a muchos creadores en los más diversos campos, como lo prueba Ecuatorial (1961) la composición para voz y orquesta del músico francés Edgar Varese, que utiliza textos del libro.

El Rabinal Achí es un drama en cuatro actos con acompañamiento de música. Su trama es sencilla: dos guerreros mayas combaten. Uno vence y el derrotado es condenado a muerte. El canto final es conmovedor, constituye una desgarradora elegía, mediante la cual se lamenta de la pérdida de la vida y de un mundo bello y mágico.

Esta es posiblemente la obra dramática más conocida de los tiempos prehispánicos, y una importante prueba a favor de la existencia de expresiones teatrales evolucionadas entre los mayas; en este caso o sólo tenemos un texto integral, con mínima contaminación hispánica, sino también vivo en la tradición comunitaria indígena. Aunque se representó durante el período colonial, en algunos momentos fue suprimido por las autoridades y pasó a ser clandestina, tanto por su carácter pagano como por su mensaje de rebeldía popular contra un invasor. Está escrito en lengua maya-quiché y su título significa El varón o señor Rabinal; también es conocida bajo el nombre de baile del Tun, que alude al sonido del tambor usado en ceremonias sagradas.

La poesía náhuatl es un conjunto de poemas cosmogónicos rituales y de celebración al sol y a los dioses, en especial al dios del maíz. Ella expresa el sentimiento de la brevedad de la vida y de la certidumbre de haber nacido para servir y honrar a los dioses. Esta lírica está impregnada de melancolía y, en este sentido, puede decirse que es esencialmente elegíaca. El tema de la muerte es obsesivo.

El poeta más famoso es Nezahualcoyólt. Lo queda de su obra poética son solo 36 poemas que, conservados en códices como Cantares mexicanos. El gran tema de Nezahualcoyólt es la muerte, mejor dicho la mortalidad y el drama de la fugacidad de la vida.

La poesía quechúa se distinguió por su carácter religioso. Fue rica en géneros, siendo lo más famoso los jaille (himnos de argumento religioso, guerrero y agrícola), los wanka (elegías) y los arawi (madrigales melancólicos para ser entonados con acompañamiento de música). El poeta romántico peruano Mariano Melgar adoptó este género a la expresión española, al escribir sus celebérrimos yarawíes en el siglo XIX.

 

Bibliografía.

Alcides Paredes, Jorge. “El Popol Vuh y la trilogía

     bananera: estructura y recursos narrativos”. Newark :

     University of Delaware Press. 2002

 

Breton, A. “Rabianal Achi : un drama dinástico mayo del

       siglo XV” . Guatemala: Centro Francés de Estudios. 1999

 

Guatemala Editorial Universitaria. Popol vuh . El libro

      sagrado , y los mitos de la antigüedad. Guatemala: 1972

 

Molinera, Rita. “Visión de mundo y literatura”. San Juan.

     P.R: Editorial Plaza Mayor, 2006

Rabinal Achi, (traducido por La Cardosa G. Raynaud. “El

     varón de Rabinal “. Guatemala Sociedad geográfica de

     Guatemala. 1929.

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Acerca de dorisan

San Juan, Puerto Rico Introducción Soy dominicana de nacimiento y vivo en Puerto Rico hace mas de veinte años. Amante del arte en todas sus vertientes, pinto al oleo, acuarela y otros medios . Me gusta el dibujo , el grabado sobre todo la litografía y el intaglio. Hablo varios idiomas entre ellos portugués, español, inglés, francés e italiano y algo de latín. Me gusta la música clásica, el jazz, me fascina el blue y el jazz caribeño contemporáneo. Estudié en el Departamento de Estudios Hispánicos en la Universidad de Puerto Rico donde obtuve un P.hD. en Literatura Hispanoamericana especializada en teatro hispanoamericano y dominicano. Soy maestra de arte y de literatura. Me gusta leer sobre todo los clásicos y la literarura que me acerca a mis raices. Con esto me refiero a la literatura hispanoamericana y caribeña. Escribo crítica literaria en algunas revistas. He escrito varios poemarios; Solo de pasión, soledades y otras ausencias, El olor de la palabra rota, Rasgada memoria. En ese espacio de nadie donde gravita la prudencia y Rapsodia demorada en el tiempo. Además de un libro sobre crítica de teatro. titulado: Mito y tragedia en el teatro hispanoamericano y dominicano del siglo xx.
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