Llanto de cactus en la noche interminable de Ligia Minaya: El discurso de la dictadura , a través del realismo mágico y la satira menipea.

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Ligia Minaya, nació en Moca, República Dominicana. Es abogada de profesión y una escritora muy prolífica. Ha escrito varios libros de diversos géneros , a lo largo de su vida tales como : novelas, ensayos y cuentos. Se le inserta en la escritura erótica por algunos de sus cuentos y novelas, en las que lo erótico es el tema que desarrolla en sus textos. Sin embargo, pienso, que es una escritora comprometida no solo con la sociedad sino también con la mujer. Ella es una gran defensora de sexo femenino. Aboga por la libertad de la mujer y su independencia misma. Sus obras , como diría Aristóteles, son mimesis de la realidad social dominicana. Su discurso siempre será transgresor y libre de prejuicios. Minaya es muestra de ello y entiende, que la mujer como persona tiene derecho y merece encontrar su espacio en la sociedad.
Estudiaremos en este trabajo, el cuento titulado Llanto de cactus en una noche interminable de Ligia Minaya, desde las coordenadas teóricas que se aprecian en la superficie del texto antes indicado. Entre ellas destacaremos las características del carnaval de Mijail Bajtín, por otro lado el realismo mágico, lo grotesco, la sátira menipea y otros discursos que se aprecian en el relato estudiado.

Llanto de cactus en la noche interminable, es un discurso comprometido, puesto que en el mismo se denuncian los atropellos ocurridos en ese espacio, la provincia de Montecristi, la frontera entre República Dominicana y Haití. Minaya, se vale de diversos mecanismos para desmitificar sucesos históricos ocurridos en el año 1937. La época de la dictadura trujillista. “La era del Benefactor” como el mismo se hacia llamar. Es la voz del chofer de la gobernadora de Montecristi, cuenta como comienza todo, luego de la Matanza de haitianos en el año 1937:
Llovió tanto y con tanta intensidad en la Línea Noroeste que los cactus terminaron por desplomarse convirtiéndose en una masa gelatinosa y corrían en las aguas desbordadas de los ríos arrasando todo cuanto encontraban a su paso. Era 1937. Y las lluvias persistieron con tanta tenacidad que hasta las matas de guasábaras criaron musgos en sus espinas y los cambrones se quedaron con una desnudez petrificada dándoles aspectos de fantasmas dolorosamente retorcidos.

La historia la narra un sujeto en primera persona. Se trata de un sirviente de la gobernadora de Montecristi durante el periodo de gobierno de Rafael L. Trujillo Molina.
Refiere el texto, un tipo de narratorio que se inserta en la escritura testimonial, contada por este sirviente testigo de muchos hechos que le contará a una periodista y que dejan al descubierto momentos históricos significativos en la vida del pueblo dominicano. Denuncia la dictadura y la matanza de haitianos en la frontera con el Río Masacre en el año 1937:
Todo lo que puedo contar fue lo que vieron mis ojos, lo demás lo supe en los días de aguas putrefactas y algo más que me contó la gobernadora de Montecristi, de quien era chofer.

El mundo que se presenta en el texto se sitúa. desde el principio, dentro del mundo real, un mundo conocido. Son los hechos los que el lector deberá juzgar como naturales o sobrenaturales:

Pero la criatura, en lugar de llorar, escupió un flemón que fue a parar a la única vela que alumbró su nacimiento, dejando en tinieblas el bohío. La chiva volvió a los tres días, pero el marido no. Era una versión que corría de boca en boca pues la madre, aunque huraña, les contaba a todos lo que le había pasado.

Lo fantástico introduce terrores imaginarios en un mundo siempre sujeto al imperio de la razón, de ahí, que ésta entre de pronto en un estado donde se escandaliza:
Por las noches, esos muertos, se sentaban en los techos de sus bohíos a coser sus heridas y a tratar de divisar a los extraviados. Eran las espinas de los cactus las que le servían de agujas para cerrar los huecos de las balas, y algunos tenían tantos machetazos.

Lo fantástico supone una transgresión de esa misma realidad que lo circunscribe, por ello en el cuento se violenta la realidad, transgrediendo y creando un mundo paralelo al de la dictadura. Un mundo absurdo en el que sucede lo insólito, donde los temores no son de los sujetos marginales sino todo lo contrario. El temor nace de los de arriba, de la dictadura, cuando Trujillo le pide a sus tenientes que quiere que le lleven a Odile para saber más sobre ella:
Al Dictador le llegaron esos datos, supongo que de boca de algún tumba-polvo, de esos que buscaban congraciarse y de paso conseguir beneficios de el hombre que se consideraba salvador de la república. Entonces, al saber lo que pasaba y dónde sucedían esos hecho, exigió la presencia de Odile Belié, y el Secretario de Justicia, salió a buscarla.

Los relatos fantásticos están marcados por la muerte, la desesperanza y el miedo existencial. Es lo que se puede observar en el encomendado a buscar a Odile. Es el enviado de parte de Trujillo. El hombre no puede cumplir las órdenes que se le dieron, no pudo enfrentarse con valor a la Pitonisa o la fuerza y la energía de ella lo castraron. Se siente el miedo y la ambivalencia en este hombre:
Se oyó el carraspeo del enviado. Parecía que se limpiaba la garganta. Seguro que era para darse tiempo y escoger las palabras. Se veía que esa mujer no le gustaba para nada, lo hacía sentir incómodo, con la sensación de no saber a qué atenerse. Le desagradaba todo lo que veía a su alrededor. Pero tenía que cumplir órdenes. De no hacerlo, le tocaría el puesto. Lo despedirían de manera humillante. Se decía que era un hombre culto, que había estudiado en París, pero ahora, se veía como un mendigo pidiendo algo para comer. ¡Ay mi dios, si usted hubiera visto a ese hombre…!

Como he mencionado antes, en otros cuentos que he estudiado de Ligia Minaya, transcribe sus historia con mucho humor e ironía. En este texto, deconstruye la dictadura y denuncia los atropellos cometidos por el régimen trujillista durante un segmento de su gobierno. Por otro lado, Minaya maneja muy a tono con lo que sucede en el texto. Un lenguaje basado en un fluir de diálogos de conciencia del narrador. En ocasiones nos lleva de la mano por esos años y nos cuenta lo que ha ocurrido desde el nacimiento de Odile, esa niña que llega al mundo en el preciso momento en que Trujillo recién había masacrado los suyos. Llega al mundo con un propósito, vengar al pueblo haitiano de los crímenes perpetuados en esas tierras. Para ello, la autora se vale de la ironía, del carnaval, de lo grotesco, de la Sátira Menipea. Pero sobre todo el tema gira alrededor de un hecho insólito o real –maravilloso, que conforma el realismo mágico, que en este cuento, es el nacimiento de Odile.

La Sátira Menipea en Llanto de cactus …

La sátira constituye según Bajtín, un género carnavalizado. Se apropia de ciertos rasgos de un género serio pero lo modifica a propósito a la percepción carnavalesca del mundo (Bajtín: 189). Se trata de un mundo al revés que se crea y resulta posible, porque en el mundo oficial todo puede activar su propia parodia, su contra-cara, su comicidad.

Llegamos. En un carro negro como cuervo. Yo iba vestido como un payaso, con guantes, levita y un sombrero de prestidigitador. Así me obligó a vestirme la jefa. Y ella iba vestida, en la reverberación de las ocho de la mañana, con un traje de organdís-cristal-amarillo, pamela y guantes blancos; todo para impresionar a la bruja, como ella le llamaba.

Uno de los aspectos del realismo grotesco es su tendencia a la degradación, la transferencia al plano material y corporal de lo elevado espiritual, ideal y la abstracción. Pero esta degradación también es ambivalente. Casi todas las características de la sátira menipea están presentes en Llanto de cactus. Observemos como se cumple en primer plano lo cómico, en las fiesta de Raquel Gavilán nombre despectivo que se le otorga a la en ese entonces gobernadora Isabel Mayer que gobernaba el pueblo de Montecristi con lo que satiriza a la dama:

Ella trataba de recomponer su cómica elegancia, cuando al desmontarnos, unos chivos se le enredaron en las piernas haciéndola caer. Diligente, salve el sombrero de la boca voraz de aquellos caprinos que no respetaban ni a las autoridades, ni a aquella dama cuyo poder traspasaba los límites de aquella provincia fronteriza. Solo los guantes quedaron en sus manos. Tomó el sombrero y se lo encasquetó sobre su cabeza altanera que, con todo lo que había pasado, parecía la peluca de una santa bajada del altar en una ermita solitaria.

De otra parte, con ironía, la voz que narra pone en boca un discurso que satiriza en cierta forma a Trujillo:

¿Cómo es posible que esa negra-haitiana-maldita-insolente-melena- indomable, se negara a la llamada del Perínclito Varón de San Cristóbal? ¿Pero qué se había creído…?

Serán rasgos de la Menipea, la búsqueda de lo fantástico y esto lo podemos apreciar en la segunda visita de Raquel Gavilán a la casa de Odile, donde ella la esperaba tranquila:

La gobernadora no pudo responder. Las palabras ensayadas se le hicieron un nudo en la garganta, cortándole la voz. En ese mismo instante, un par de poderosas manos negras la levantaron por el aire depositándola en una mecedora. Cuando tomó conciencia de lo que sucedía a su alrededor se vio formando parte de un círculo de personas, en cuyo centro un hombre agonizaba… No se sabe cuánto tiempo llevaba allí tendido. El terror que invadía a la gobernadora le impedía moverse. Sintió náuseas. Apretó los labios para que un chorro amargo no se le escapara de la boca.

La llegada de Trujilllo a Montecristi es narrada con mucho humor, se describe la escena como un carnaval y con ello parodian las veces que llegó el dictador a las inauguraciones, en este caso , la fiesta era para celebrar la llegada de la electricidad a Montecristi.

A las dos de la tarde llegó la caravana presidencial envuelta en una nube de polvo y tocando sirenas en un aullar estrépitoso y desordenado que hizo cantar los gallos, ladrar a los perros y ahuyentó a los gatos que dormían bajo las mesas. El bullicio era mayúsculo. Repicaban las campanas, los bomberos corrían a hacer filas y la Banda Municipal comenzó a entonar el Himno Nacional.

Se hace evidente la ridiculización por parte de la voz que narra y cierta ironía a través de la gobernadora de Montecristi. Ella denota excentricidad no solo en su forma de vestir exagerada sino la manera en que ella trata al recién llegado, Trujillo el cual parece no agradarle ese gesto de halago exagerado de la matrona.

[…] esperó a que el Generalísimo se desmontara de su famoso carro de color negro para saludarlo con un sonoro beso en la mejilla y un abrazo propagandístico, a la vez que decía: “Salve, Perínclito Varón de San Cristóbal”. Él, impaciente, le dijo al oído:
[—] Déjate de pendejadas Isabel, que me estoy meando.- Y salió corriendo para dentro del edificio y le preguntó a un policía. —Dónde queda el baño…

Uno de los géneros literarios que más se corresponde con este texto es “El esperpento”. Género literario creado por Ramón del Valle-Inclán, dramaturgo y novelista de la generación del 98 que presenta una visión deformada y grotesca de la realidad con el fin de criticar o satirizar el texto.
El esperpento, se caracteriza por la degradación, animalización o cosificación de los personajes;
Una de las escenas que más se acercan al Esperpento Valleclanezco, es la manera en que describe el narrador la figura del dictador a l llegar a la fiesta en su nombre:

Vestía el Dictador un uniforme blanco de dril-presidente en se destacaban toda clases de condecoraciones, un quepis con ramas de laurel y palmas doradas, charreteras áureas y su inseparable bastón. Los bigotes a lo Hitler y maquillaje a lo actriz de cine de los años cuarenta que, con todo el calor que hacía, comenzaba a derretirse y correrle por la cara como lustre rosado de un bizcocho de quinceañera.

Por otro lado, el esperpento se caracteriza por la degradación, animalización o cosificación de los personajes; lenguaje popular y desgarrado. En el cuento Llanto de cactus Trujillo pasa de ser, “el omnipotente”, temible hombre de gran poder, a convertirse en un ser insignificante, a una simple cosa sin fuerzas. Cuando Trujillo se enfrenta al poder de la negra haitiana llamada Odile. Esta le dice algo de lo que no nos enteramos por las palabras que habló la pitonisa pero si por la manera en que desconstruye la imagen del Benefactor, desmitifica la figura de Trujillo:
A él le sorprendió tenerla frente a frente, sin haberla llamado. Reculó unos pasos. Volvió a tenerla frente a frente. Nadie supo que hablaron […] Él callado y atento a sus palabras. Tiempo detenido en el aire sofocante. Los segundos parecían años. Esos años se vieron reflejados en su cara. Se convirtió en anciano[… ]El Perínclito dio un giro. El traje se le puso grande. La piel como papel arrugado. Hasta las condecoraciones perdieron su brillo. Llegó a su automóvil en un arrastre de pies sobre la tierra seca, así los zapatos cambiaron su brillo por una nube de polvo gris y atormentada. Unos de sus generales corrió a socorrerlo. Y ahí, en ese mismo instante comenzó un aguacero torrencial.

Finalmente debo decir sobre este cuento que es uno que bien merece el premio otorgado en el momento que lo escribe Ligia Minaya. Es un cuento de 38 páginas pues se aleja un poco de la categoría de cuento . El cuento tiene mucho más de que adherirse para su estudio crítico. Acepta otras visiones de la historia muy bien delineada por la autora. El lenguaje es uno con mucho claro , preciso y de mucho humor y la lectura se hace fácil y entusiasma al lector.
Como he dicho al inicio del estudio el análisis de los textos del cuento demuestran que es uno que se inserta en lo fantástico, del realismo mágico. La adivina , pitonisa, bruja que aparece en el cuento y que al final vemos que se enfrenta al poderoso Trujillo sin inmutarse. Cumple su venganza pues destruye a trujilllo y finalmente se cumple la maldición . El 31 de mayo del 1961 cuando el dictador Trujillo fue asesinado.

DORIS MELO
DERECHOS RESERVADOS POR EL AUTOR.
2013

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Acerca de dorisan

San Juan, Puerto Rico Introducción Soy dominicana de nacimiento y vivo en Puerto Rico hace mas de veinte años. Amante del arte en todas sus vertientes, pinto al oleo, acuarela y otros medios . Me gusta el dibujo , el grabado sobre todo la litografía y el intaglio. Hablo varios idiomas entre ellos portugués, español, inglés, francés e italiano y algo de latín. Me gusta la música clásica, el jazz, me fascina el blue y el jazz caribeño contemporáneo. Estudié en el Departamento de Estudios Hispánicos en la Universidad de Puerto Rico donde obtuve un P.hD. en Literatura Hispanoamericana especializada en teatro hispanoamericano y dominicano. Soy maestra de arte y de literatura. Me gusta leer sobre todo los clásicos y la literarura que me acerca a mis raices. Con esto me refiero a la literatura hispanoamericana y caribeña. Escribo crítica literaria en algunas revistas. He escrito varios poemarios; Solo de pasión, soledades y otras ausencias, El olor de la palabra rota, Rasgada memoria. En ese espacio de nadie donde gravita la prudencia y Rapsodia demorada en el tiempo. Además de un libro sobre crítica de teatro. titulado: Mito y tragedia en el teatro hispanoamericano y dominicano del siglo xx.
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