Cristóbal Colón y las primeras crónicas de Indias. La visión e América, criterios recurrentes

Cristóbal Colón y las primeras crónicas de Indias. La visión de América , criterios recurrentes sobre el tema.

Los hombres que llegaron  al nuevo mundo estaban impulsados por las fuerzas espirituales del Renacimiento según Anderson Imbert, estos, venían del pueblo no eran eruditos, tampoco eran grandes letrados, eran hombre de acción. Sus crónicas han sido comparadas por la crítica entre ellos  Jean Franco. y se ha dicho, que estuvieron  influidas por los contemporáneos góticos  mas bien que por contemporáneos del Renacimiento.

 

Ya que sus crónicas entran en la realidad americana, sin definirla, como las Iglesias góticas agujerean el espacio  con estructuras aéreas en las que se destacan  el vitral y la escultura.

Las primeras crónicas del descubrimiento  con la cual comienza la literatura hispanoamericana son las crónicas de viaje del Almirante don Cristóbal Colón. Se trata de un diario que escribiera  a bordo y las cartas del descubrimiento  dirigida a los Reyes Católicos . El europeo  descubre un nuevo cosmos del color y de esperanza, La palabra verde la repetirá   Colón en sus primeras impresiones sobre el paisaje en su Carta sobre el descubrimiento. En ella el Almirante se nos revela, al descubrir  la más hermosa del mundo, como un surtir observador ante el paisaje americano desplegado ante sus ojos  como un nuevo amanecer de la creación. No solo pinta los colores esmeraldinos del escenario sobre el ser amerindiana, como cuando define la inteligencia  de los indios como una  de muy sutil ingenio.  Son los primeros documentos  en castellano en referencia al nuevo mundo. A partir de Colón y durante el periodo de la conquista la literatura  de tema americano  se caracteriza por una nota  de entusiasmo.

 

Colón no era literato  y su prosa lo demuestra, no presenta  especiales logros estilísticos como bien señala Bellini. El atrevido navegante según leemos en sus cartas a los reyes  todo le parece  inigualable, su espíritu se mueve en un mundo en que da rienda suelta a la fantasía.

En la carta del descubrimiento de La Española, afirma que se trata de una tierra maravillosa. El ve concretarse en ella la esencia de la bondad,  afirma que no hay mejor gente en esta tierra  y describe a sus pobladores como mansos. Es una visión idílica, manifiestamente irreal de América, que sin embargo acabó de fijar para siempre  en la fantasía europea una imagen sugestiva imborrable.

Había descubierto islas pobres, pobladas por hombres casi desnudos. No convenía a sus necesidades de propaganda mostrar una realidad como la que observaba. No supo apreciar el paisaje ni el hombre de América. Sin embargo en el fondo los pasajes no vividos por Colón  no había una visión  directa de América , sino  como el reflejo  de las nubes en un lago  quieto de figuras literarias tradicionales. Colón se movía con los impulsos descubridores  de un hombre del Renacimiento, pero su mente era Medieval. Aunque no fuera letrado, toda literatura de viajes reales o imaginarios, de mitos y romances se le había deslizado  al alma y desde allí  coloreaba y transfiguraba la realidad americana; la naturaleza se hacía paisaje de jardín, el pájaro de las Antillas lo veía como un ruiseñor y hacía el hombre se le profetizaba en estampas ennoblecedoras o en monstruos de maravilla.  Anderson Imbert refiere que Colón al tener una imagen de Europa en mente nubló la percepción de América.

 

Por su parte  Bellini afirma  que esto  que experimentó Colón se veía reflejado  en la literatura en la segunda mitad del siglo XVIII. La literatura americanista  francesa  desarrollará los temas precolombinos  acerca de la naturaleza y el buen salvaje. desde Rosseau  a Chateubriand .

También hay que aceptar que Colón fuera un humanista, por la forma  en el sentido de  que es un hombre que siente su vida presente como proyección y fruto  de todo lo que ha sido y semilla de todo lo que será.

 

De Cristóbal Colón, se conserva sólo una relación compendiada por el Fraile Bartolomé de Las Casas. Los valores artísticos del diario son muy escasos; pero su valor histórico  y humano  es muy grande porque nos muestra la reacción de un europeo ante una nueva realidad, paisaje , fauna , flora, habitantes etc.

Esa reacción es la contemplación maravillosa, las expresiones ponderativas, “Es placer mirarla, era la más fermosa  de ver, que es maravillosa,” se repiten una y otra vez ante el espectáculo de cada nueva isla.

La idealización del indio como ser en su estado de inocencia natural que encontrará más adelante en Las Casas su máximo difusor, en el tiene Colón su primer exponente  el indio,  sencillo , bueno y manso.

 

El primer género que se produce en América es el epistolar, las llamadas cartas de relación que sirvieron para plasmar sus primeras impresiones de América a descubridores, conquistadores  misioneros , letrados , hombres de ciencia  que escribían a los reyes relatando sus hazañas de las que fueron sus protagonistas o testigos y con ellas  describen el suelo, la flora y la forma de las nuevas tierras. El género que ya iniciara Cristóbal Colón como bien hemos dicho antes en su carta de descubrimiento y en su Diario. Estos Documentos que fueran  ampliamente leídos  en Europa y que fue traducido al latín y parafraseada en verso por el teólogo florentino Guiliano Dati.

Doris Melo, 2011

Derechos reservados

 

 

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Acerca de dorisan

San Juan, Puerto Rico Introducción Soy dominicana de nacimiento y vivo en Puerto Rico hace mas de veinte años. Amante del arte en todas sus vertientes, pinto al oleo, acuarela y otros medios . Me gusta el dibujo , el grabado sobre todo la litografía y el intaglio. Hablo varios idiomas entre ellos portugués, español, inglés, francés e italiano y algo de latín. Me gusta la música clásica, el jazz, me fascina el blue y el jazz caribeño contemporáneo. Estudié en el Departamento de Estudios Hispánicos en la Universidad de Puerto Rico donde obtuve un P.hD. en Literatura Hispanoamericana especializada en teatro hispanoamericano y dominicano. Soy maestra de arte y de literatura. Me gusta leer sobre todo los clásicos y la literarura que me acerca a mis raices. Con esto me refiero a la literatura hispanoamericana y caribeña. Escribo crítica literaria en algunas revistas. He escrito varios poemarios; Solo de pasión, soledades y otras ausencias, El olor de la palabra rota, Rasgada memoria. En ese espacio de nadie donde gravita la prudencia y Rapsodia demorada en el tiempo. Además de un libro sobre crítica de teatro. titulado: Mito y tragedia en el teatro hispanoamericano y dominicano del siglo xx.
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